A propósito de legalizar el canabis


José Reaño

Cuando llegué a Madrid me sorprendió la soltura con la que la gente, en las calles, en las noticias, en las series de tv, en las películas, hablaba sobre cannabis.

Ese mismo año hubo elecciones autonómicas  (regionales).  Un día recibí en la calle un panfleto de Izquierda Unida (coalición de izquierdas y tercera fuerza en votos). En el panfleto se explicaban las políticas que la coalición aplicaría en caso llegara al poder. Una de las propuestas era la LEGALIZACIÓN DEL CONSUMO DE CANNABIS Y SU DISTRIBUCIÓN. Así, el cannabis sería regido por leyes como las del tabaco o el alcohol.

Izquierda Unida nunca ganó las elecciones, pero tampoco renunció a sus propuestas. En el año 2011, volvió a poner el tema en la mesa, esta vez en el marco de las elecciones generales, en las que finalmente se impondría el conservador Partido Popular.  En medio, 8 años de gobierno del centro-izquierdista  Partido Socialista Obrero Español (la mayoría del tiempo más centro que izquierdista) , en los que no hubieron , ni leyes, ni intenciones de cambiar nada con respecto al cannabis en España. Durante los 8 años de gobierno “socialista” las multas por consumo se incrementaron notablemente, además de que España se consolidó como “puerta de entrada” para la droga, en general y el cannabis en particular, en Europa.

Ese mismo año, 2011, hubo elecciones generales en Perú.

El Perú tiene un problema serio con el narcotráfico, tal vez no comparado al que tienen México o Colombia , pero no estamos muy lejos. Durante las elecciones sólo el candidato Alejandro Toledo tocó el tema en campaña. Toledo dijo que estaba de acuerdo con lo que, días antes, habían dicho ex presidentes como Vicente Fox y Fernando Enrique Cardoso. La lucha contra las drogas debía cambiar su rostro, la táctica no podía ser la misma.  Al día siguiente, los medios conservadores, (casi todos) vapulearon a Toledo por su opinión. El ex presidente peruano nunca más dijo nada al respecto.

Queda claro que la lucha contra el narcotráfico no ha dado los frutos deseados. Entonces cuál es el camino a seguir? Rendirnos ante los narcos? No.

Hay gente que considera que la solución sería la legalización de las drogas. De todas ellas. Yo no estoy de acuerdo, de ninguna manera. Considero que hay drogas que crean un daño irreparable, en mayor o menor medida. La cocaína o el éxtasis, la pasta básica o el crack, la heroína o el speed, contienen en sus fórmulas ingredientes que te destruyen, en mayor o menor medida, como ser humano. Legalizar todas esas drogas me parecería una locura.  Aún apelando a la libertad individual, considero que el estado, que somos todos, tiene la obligación de poner límites en la autodestrucción que tú elijas.

Sin embargo con el cannabis pasa otra cosa. Los daños que te causa, porque te los causa, son daños similares a los que el tabaco o el alcohol, en mayor o menor medida , te pueden causar. Si a eso le sumamos la cantidad de usos positivos, a diferencia del alcohol o el tabaco, que tiene el cannabis no habrían motivos para la prohibición de su consumo y comercialización. Un consumidor de marihuana debería tener los mismos derechos que uno de tabaco o alcohol. Pero no los tiene.

Al año siguiente de llegar a España acudí, por primera vez en mi vida, a una marcha pro-legalización. Me sorprendió(más que ver a la gente fumando cannabis ante la mirada vigilante de la policía) la presencia de pancartas de algunos partidos políticos que están, abiertamente, a favor de la legalización del cannabis. Me sorprendió porque en el Perú es nada habitual ver que los políticos tengan una opinión aperturista con respecto a este tema. Años después veríamos lo que pasa cuando uno lo hace, como en el caso del expresidente Toledo, o la alcaldesa de Lima, que admitió haber fumado marihuana  y fue insinuada como una drogadicta por la prensa más reaccionaria del país.

En el Perú no hubo este tipo de actos hasta hace dos años. Un grupo de consumidores convertidos al activismo, tal vez cansados de ver el irrespeto con que en el Perú se trata a los usuarios de cannabis, tal vez por la rabia que produce el abuso policial, tal vez por simple sentido común, decidieron lanzar la plataforma Legaliza Perú y así sumar a nuestro país a los muchos otros países que realizan este tipo de concentraciones.

Legaliza Perú no nació con el propósito de pedir legalizar el cannabis, sino que dentro del marco legal actual, se abra la puerta al autocultivo, y que se respete la ley, que permite a una persona portar hasta 8 gr de cannabis sin ser detenido o sin que se le quite.

 A la primera concentración acudieron  cientos de personas, demostrando tener el valor de asumir que fuman marihuana y que están a favor de que cambien las leyes o que, sin fumar, simplemente están de acuerdo con el cambio de las leyes. Como en Madrid, en Lima también vi familias enteras, gente de todas las edades, de todos los sexos y opciones, acudir con alegría a manifestar su desacuerdo con las posturas oficiales con respecto al cannabis. Como en Madrid, la policía se portó correctamente, esta vez, y acudió para salvaguardar la seguridad de los manifestantes y no para perseguirlos. Sin embargo no hubo ningún símbolo político y mucho menos la presencia física de alguno de ellos. No hay duda que las concentraciones son necesarias, pero si el tema no se trata directamente desde la política, poco cambiará al respecto.

Tendría, algún partido con espíritu libertario, realmente progresista y a la vez pragmático,que incorporar las banderas de Legaliza Perú. Al narcotráfico se le combate con menos armas y con más educación, con más libertad y más democracia. La represión y el prohibicionismo nos han llevado al estado de emergencia en el que vive, actualmente, el mundo y sobre todo Latinoamérica. La violencia ha llegado a puntos inimaginables  y el narco está cada vez más metido en las instituciones públicas.

El autocultivo, los clubes privados de fumadores, impuestos directos,entre otras fórmulas han sido expuestas en distintos foros internacionales, no hay que inventar nada, hay que tener la voluntad necesaria y ejercer una pedagogía intensiva para enfrentar el problema. Con la legalización del uso de cannabis no se acabará el narcotráfico pero gran parte del negocio ilegal de drogas se vendría abajo y con ello parte de  la violencia, el retraso,la inseguridad que genera. 

El Perú es un país de temas más urgentes, sin duda pero , creo, que resulta pertinente hablar del tema, en estos tiempos en los que el narcoterrorismo se ha hecho notar. 

Será necesario mayor activismo por parte de los ciudadanos, que iniciativas como Legaliza Perú se expandan por el resto del país, y mayor información, mayor participación y mayor debate por parte de los políticos. Finalmente, la educación es la herramienta más eficaz para luchar contra el consumo de , cualquier, tipo de drogas y para que el ciudadano esté informado ante las decisiones que tome con respecto a su cuerpo.

El autor junto al legendario Hugo Blanco
El autor junto al legendario Hugo Blanco

Jose Alberto Reaño

Fotos: Christian Angel (Día Mundial de la Legalización de la Marihuana, marcha en Lima)

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